lunes, 17 de marzo de 2014

Yo arriesgué.

Un día te despiertas con esa ilusión que jamás pensaste sentir, 
te levantas pensando en aquella persona y no sabes porque está las 24 horas dentro de tu cabeza, 
ahí te das cuenta que todo cambió, que lo que decías de: 
“el amor no existe”, “nunca me voy a enamorar”, “el amor no es para mi”, 
eso ya no existía para ti, esa persona comenzó hacerte ver las cosas de otro color, 
a decir que el amor si existe, 
que ese nunca me voy a enamorar ya se lo llevó el viento y que el amor si era para ti. 
Y de repente... todos tus miedos te recorren el cuerpo y es cuando te preguntas 
¿Me arriesgo o no me arriesgo? 
Intentas negarlo, pero no puedes, 
te das cuenta que todo había cambiado, que serias capaz de arriesgarlo todo por aquella persona, 
que esa persona te hizo ver las cosas al revés, 
que ha hecho un mundo mejor para ti. AG.


Sonríe, porque no necesitas mas receta que un poquito de esperanza e ilusión mezcladas con las ganas de lograr para conseguir todo lo que te propongas.



miércoles, 12 de marzo de 2014

Tú.

Ojala pudiera decirte algo. Ya sabes alguna tontería de esas que te hagan sonreír como una idiota.
 Una frase bonita, un fragmento de mi película preferida,
 o algún trozo de canción que escuché en cierto momento.
 Pero no encuentro nada que sea capaz de acercarse a lo que siento. 
Podría decirte cualquier cosa, ¿sabes? Y no quedaría mal. Podría decirte que te quiero,
 que no me imagino una vida sin ti, o que no quiero que me dejes nunca. Pero quizás no sería cierto. 
¿Nunca? no puedo decirte algo así. ¿Qué sé yo que pasará dentro de uno, dos, cinco o diez años? 
No puedo decirte nunca. 
Yo...yo soy una veleta, un manojo de nervios, no tengo pedal de freno o no funciona. 
Yo cambio, me muevo gracias a ti. No sé lo que va a pasar mañana. 
Sé que te quiero, ahora, en este instante, y en el de más allá probablemente también.
 Pero ahora, ahora sólo sé que...
 daría la mitad de los años que me quedan, 
por verte sonreír una vez más.

4MSC AG



lunes, 10 de marzo de 2014

Ojalá

Ojalá pudierais disfrutar de ella como yo lo hago, os lo juro.
Veríais lo maravilloso de sus maneras, como se ríe cuando algo la hace realmente
 feliz y veríais como se le forman dos pequeños hoyuelos ahí donde deja de estar triste. 
Ojalá supierais todo ese sentimiento que hace que te olvides de los problemas, 
y crear vivencias juntas cada día como si cada mínimo detalle fuera como la más emocionante de las aventuras. 
Ojalá la quisierais como yo la quiero, os lo juro. 
No sabéis lo que es que ella te escuche, que te apoye, que sea así como es. 
Tan ella. 
No sabéis lo que es que ella te hable, te diga dos simples palabras y sentirte la persona más afortunada del mundo. 
Pues eso, que ojalá pudierais disfrutar de ella como yo lo hago y que... 
¡Joder! Que te quiero.
(pero eso tú ya lo sabías). AG


domingo, 9 de marzo de 2014

¿Sabes?

¿Sabes? Lo siento... Siento ser tan idiota a veces. 
Siento cada palabra fuera de sitio, cada gesto sin ganas, cada vacío, cada estupidez. 
Siento no colaborar en algunos "Te quieros", no distinguir entre lo que está bien y lo que es fácil, 
no saber cuando parar. Siento pagar contigo cosas que no merecen lágrimas y mucho menos las tuyas. Pero que aunque no lo diga todos los días, el caso es que me muero por gritarlo cada puto segundo.
Que a veces no se colaborar en algún "Te quiero" pero no puedo evitar morirme de felicidad por dentro cuando los escucho, que no distingo entre lo que está bien y lo que es fácil porque a ambas llevan tu nombre... 
Que ya sabes de sobra que no se parar.
Y mucho menos de necesitarte.
Y si,  es triste tener miedo de querer a alguien porque sabemos que nos puede dejar dentro de meses o porque tememos estar con esa persona y que huela a una colonia demasiado parecida a la de su ex. Es como intentar llorar cuando no nos sale sonreir o callar cuando no sabemos que decir. 

Eh, la distancia separa cuerpos, no corazones.

Me dijiste "Yo tampoco quiero que te vayas." AG




miércoles, 5 de marzo de 2014

¿Sabes?

¿Sabes? Creo que ya se por qué te quiero. 
No es porque hagas las cosas fáciles, no, sino simplemente porque haces que valga la pena hacerlas. No es por cómo fue el día que te conocí, ni por todos los siguientes. Es porque hoy, sorprendentemente, sigues conmigo. No es porque tengas esa sonrisa o esas maneras. Es porque, aunque te cueste creerlo, se han convertido en las únicas que quiero ver cuando acaba la semana. Ya se que últimamente se ha vuelto demasiado común hablar de estas cosas, pero el caso es que necesitaba soltarlas. Puede que ni tú pienses igual sobre mí y que yo, como siempre, esté colgando de un sueño… 
Pero alguien me dijo una vez que si crees que algo merece la pena,
 hay que apostar por ello. 
Y yo aunque pierda, contigo lo tengo todo no teniendo nada. 
Que la vida no se mide por el número de veces que respiramos,
sino por el número de momentos que nos dejan sin respiración 
y aunque me duela siempre voy para adelante, te lo juro, 
si alguna vez me ves retroceder, será que estoy cogiendo impulso.
¿Sabes? Creo que ya se por qué te quiero. 
No es porque los malos días, las prisas, las inseguridades, las broncas, los marrones, los “hoy habría preferido no levantarme”, los “desaparece” o los miedos se hayan terminado… 
Sino porque la vida es mucho menos puta si estás a mi lado.

viernes, 28 de febrero de 2014

Sonrisas.


Quizá y sólo quizá, se me haya ido la olla ya completamente... Pero eh, yo sólo quería decir que te quiero y que aunque no pueda describirlo, al menos voy a intentar que resulte algo coherente. No sabéis lo que se siente cuando llega y, de repente, los problemas desaparezcan o que, al menos, se vuelvan pequeños durante ese momento.
Cuándo llega, la cantidad de sonrisas es proporcional al número de veces que me mira y de repente pienso:
 '¡Joder! Soy feliz sólo con que esté aquí, a mi lado'.
 Podría desperdiciar palabras, frases e incluso capítulos enteros hablando sobre lo increíble que es y, al final, se me harían cortos hasta los libros. 
Yo sólo quería decir que te quiero, aunque no pueda describirlo. 

Y es que, no se si me entendéis... 
¿Quién se conformaría con andar, teniendo la opción de poder volar? G.

domingo, 23 de febrero de 2014

TÚ.




A ver si me explico... 
¿Sabes? Es como el olor a café una mañana sin ganas. Es como un roce de mejilla que no viene a cuento. Es como las prisas de media noche. Es como los chutes de Morrison. 
Es como...  ¡Buf! Cómo decirlo... 
es como el ansia de un niño el día de Reyes. Como la típica cancioncilla que se te mete en la cabeza y no puedes para de tararear. Es como la brisa de verano, esa que templa el alma. 
Es como tu comida favorita un día que no quieres saber nada. Como la cocaína, el sexo y el alcohol todos metidos en una botella. Es como los andares de una estrella de Hollywood. Es como, joder, es como la enfermedad y la cura al mismo tiempo. Es como los ojos de Megan Fox y la voz de Morgan Freeman. Como una canción de los Rolling o una sonrisa sin miedo a nada. 
Es... es especial. ¿Entiendes?
Es como "te necesito conmigo".
Es jodidamente perfecta.
Como la rima de un soneto.