miércoles, 12 de marzo de 2014

Tú.

Ojala pudiera decirte algo. Ya sabes alguna tontería de esas que te hagan sonreír como una idiota.
 Una frase bonita, un fragmento de mi película preferida,
 o algún trozo de canción que escuché en cierto momento.
 Pero no encuentro nada que sea capaz de acercarse a lo que siento. 
Podría decirte cualquier cosa, ¿sabes? Y no quedaría mal. Podría decirte que te quiero,
 que no me imagino una vida sin ti, o que no quiero que me dejes nunca. Pero quizás no sería cierto. 
¿Nunca? no puedo decirte algo así. ¿Qué sé yo que pasará dentro de uno, dos, cinco o diez años? 
No puedo decirte nunca. 
Yo...yo soy una veleta, un manojo de nervios, no tengo pedal de freno o no funciona. 
Yo cambio, me muevo gracias a ti. No sé lo que va a pasar mañana. 
Sé que te quiero, ahora, en este instante, y en el de más allá probablemente también.
 Pero ahora, ahora sólo sé que...
 daría la mitad de los años que me quedan, 
por verte sonreír una vez más.

4MSC AG



lunes, 10 de marzo de 2014

Ojalá

Ojalá pudierais disfrutar de ella como yo lo hago, os lo juro.
Veríais lo maravilloso de sus maneras, como se ríe cuando algo la hace realmente
 feliz y veríais como se le forman dos pequeños hoyuelos ahí donde deja de estar triste. 
Ojalá supierais todo ese sentimiento que hace que te olvides de los problemas, 
y crear vivencias juntas cada día como si cada mínimo detalle fuera como la más emocionante de las aventuras. 
Ojalá la quisierais como yo la quiero, os lo juro. 
No sabéis lo que es que ella te escuche, que te apoye, que sea así como es. 
Tan ella. 
No sabéis lo que es que ella te hable, te diga dos simples palabras y sentirte la persona más afortunada del mundo. 
Pues eso, que ojalá pudierais disfrutar de ella como yo lo hago y que... 
¡Joder! Que te quiero.
(pero eso tú ya lo sabías). AG


domingo, 9 de marzo de 2014

¿Sabes?

¿Sabes? Lo siento... Siento ser tan idiota a veces. 
Siento cada palabra fuera de sitio, cada gesto sin ganas, cada vacío, cada estupidez. 
Siento no colaborar en algunos "Te quieros", no distinguir entre lo que está bien y lo que es fácil, 
no saber cuando parar. Siento pagar contigo cosas que no merecen lágrimas y mucho menos las tuyas. Pero que aunque no lo diga todos los días, el caso es que me muero por gritarlo cada puto segundo.
Que a veces no se colaborar en algún "Te quiero" pero no puedo evitar morirme de felicidad por dentro cuando los escucho, que no distingo entre lo que está bien y lo que es fácil porque a ambas llevan tu nombre... 
Que ya sabes de sobra que no se parar.
Y mucho menos de necesitarte.
Y si,  es triste tener miedo de querer a alguien porque sabemos que nos puede dejar dentro de meses o porque tememos estar con esa persona y que huela a una colonia demasiado parecida a la de su ex. Es como intentar llorar cuando no nos sale sonreir o callar cuando no sabemos que decir. 

Eh, la distancia separa cuerpos, no corazones.

Me dijiste "Yo tampoco quiero que te vayas." AG




miércoles, 5 de marzo de 2014

¿Sabes?

¿Sabes? Creo que ya se por qué te quiero. 
No es porque hagas las cosas fáciles, no, sino simplemente porque haces que valga la pena hacerlas. No es por cómo fue el día que te conocí, ni por todos los siguientes. Es porque hoy, sorprendentemente, sigues conmigo. No es porque tengas esa sonrisa o esas maneras. Es porque, aunque te cueste creerlo, se han convertido en las únicas que quiero ver cuando acaba la semana. Ya se que últimamente se ha vuelto demasiado común hablar de estas cosas, pero el caso es que necesitaba soltarlas. Puede que ni tú pienses igual sobre mí y que yo, como siempre, esté colgando de un sueño… 
Pero alguien me dijo una vez que si crees que algo merece la pena,
 hay que apostar por ello. 
Y yo aunque pierda, contigo lo tengo todo no teniendo nada. 
Que la vida no se mide por el número de veces que respiramos,
sino por el número de momentos que nos dejan sin respiración 
y aunque me duela siempre voy para adelante, te lo juro, 
si alguna vez me ves retroceder, será que estoy cogiendo impulso.
¿Sabes? Creo que ya se por qué te quiero. 
No es porque los malos días, las prisas, las inseguridades, las broncas, los marrones, los “hoy habría preferido no levantarme”, los “desaparece” o los miedos se hayan terminado… 
Sino porque la vida es mucho menos puta si estás a mi lado.

viernes, 28 de febrero de 2014

Sonrisas.


Quizá y sólo quizá, se me haya ido la olla ya completamente... Pero eh, yo sólo quería decir que te quiero y que aunque no pueda describirlo, al menos voy a intentar que resulte algo coherente. No sabéis lo que se siente cuando llega y, de repente, los problemas desaparezcan o que, al menos, se vuelvan pequeños durante ese momento.
Cuándo llega, la cantidad de sonrisas es proporcional al número de veces que me mira y de repente pienso:
 '¡Joder! Soy feliz sólo con que esté aquí, a mi lado'.
 Podría desperdiciar palabras, frases e incluso capítulos enteros hablando sobre lo increíble que es y, al final, se me harían cortos hasta los libros. 
Yo sólo quería decir que te quiero, aunque no pueda describirlo. 

Y es que, no se si me entendéis... 
¿Quién se conformaría con andar, teniendo la opción de poder volar? G.

domingo, 23 de febrero de 2014

TÚ.




A ver si me explico... 
¿Sabes? Es como el olor a café una mañana sin ganas. Es como un roce de mejilla que no viene a cuento. Es como las prisas de media noche. Es como los chutes de Morrison. 
Es como...  ¡Buf! Cómo decirlo... 
es como el ansia de un niño el día de Reyes. Como la típica cancioncilla que se te mete en la cabeza y no puedes para de tararear. Es como la brisa de verano, esa que templa el alma. 
Es como tu comida favorita un día que no quieres saber nada. Como la cocaína, el sexo y el alcohol todos metidos en una botella. Es como los andares de una estrella de Hollywood. Es como, joder, es como la enfermedad y la cura al mismo tiempo. Es como los ojos de Megan Fox y la voz de Morgan Freeman. Como una canción de los Rolling o una sonrisa sin miedo a nada. 
Es... es especial. ¿Entiendes?
Es como "te necesito conmigo".
Es jodidamente perfecta.
Como la rima de un soneto.



viernes, 14 de febrero de 2014

Tu sonrisa.

Todavía no sé que cara pones cuando te enfadas o cuando pierdes algo. Tampoco sé cuanto echas de menos tu cama este año. No tengo ni idea de si prefieres los pares o los impares o pese a todo aún no he descubierto que canción escuchas cuando te dejas llevar, ni que es lo que pasa por tu cabeza cuando después de muchas copas acabas por ser completamente tú.
Todavía no sé los decibelios de tu risa. Ni como bailas, ni como corres cuando estás a punto de perder o encontrar algo. No conozco el tacto exacto de tus manos, ni tu cara al despertar. Tampoco he visto como te pesan los ojos cuando estás al borde de abandonarte a los sueños. Ni tu pelo despeinado, ni tu nariz arrugada, ni como encoges los pies si tienes frío.
Tampoco sé si prefieres el lado derecho de la cama o si tendríamos que pelearnos a cosquillas por el izquierdo. No sé si alguna vez perdiste un tren, un avión o simplemente las llaves de casa. Tampoco sé por qué criterio ordenas o desordenas tu armario.
Aún no te he visto asomarte a una ventana y hacer bonita cualquier calle, ni retar a alguien. No sé como reaccionarías a mis manías tontas. Ni a mis tropezones, miradas homicidas o carcajadas sin sentido.
Ni cual es tu bebida favorita, ni que número de pié calzas, ni si eres supersticiosa. No te he visto andar en calcetines por casa, ni ponerte mi camisa para desayunar...
Pero sé que tu sonrisa esta haciendo que piense en todas estas cosas sin ni siquiera hacerlas.