miércoles, 5 de marzo de 2014

¿Sabes?

¿Sabes? Creo que ya se por qué te quiero. 
No es porque hagas las cosas fáciles, no, sino simplemente porque haces que valga la pena hacerlas. No es por cómo fue el día que te conocí, ni por todos los siguientes. Es porque hoy, sorprendentemente, sigues conmigo. No es porque tengas esa sonrisa o esas maneras. Es porque, aunque te cueste creerlo, se han convertido en las únicas que quiero ver cuando acaba la semana. Ya se que últimamente se ha vuelto demasiado común hablar de estas cosas, pero el caso es que necesitaba soltarlas. Puede que ni tú pienses igual sobre mí y que yo, como siempre, esté colgando de un sueño… 
Pero alguien me dijo una vez que si crees que algo merece la pena,
 hay que apostar por ello. 
Y yo aunque pierda, contigo lo tengo todo no teniendo nada. 
Que la vida no se mide por el número de veces que respiramos,
sino por el número de momentos que nos dejan sin respiración 
y aunque me duela siempre voy para adelante, te lo juro, 
si alguna vez me ves retroceder, será que estoy cogiendo impulso.
¿Sabes? Creo que ya se por qué te quiero. 
No es porque los malos días, las prisas, las inseguridades, las broncas, los marrones, los “hoy habría preferido no levantarme”, los “desaparece” o los miedos se hayan terminado… 
Sino porque la vida es mucho menos puta si estás a mi lado.

viernes, 28 de febrero de 2014

Sonrisas.


Quizá y sólo quizá, se me haya ido la olla ya completamente... Pero eh, yo sólo quería decir que te quiero y que aunque no pueda describirlo, al menos voy a intentar que resulte algo coherente. No sabéis lo que se siente cuando llega y, de repente, los problemas desaparezcan o que, al menos, se vuelvan pequeños durante ese momento.
Cuándo llega, la cantidad de sonrisas es proporcional al número de veces que me mira y de repente pienso:
 '¡Joder! Soy feliz sólo con que esté aquí, a mi lado'.
 Podría desperdiciar palabras, frases e incluso capítulos enteros hablando sobre lo increíble que es y, al final, se me harían cortos hasta los libros. 
Yo sólo quería decir que te quiero, aunque no pueda describirlo. 

Y es que, no se si me entendéis... 
¿Quién se conformaría con andar, teniendo la opción de poder volar? G.

domingo, 23 de febrero de 2014

TÚ.




A ver si me explico... 
¿Sabes? Es como el olor a café una mañana sin ganas. Es como un roce de mejilla que no viene a cuento. Es como las prisas de media noche. Es como los chutes de Morrison. 
Es como...  ¡Buf! Cómo decirlo... 
es como el ansia de un niño el día de Reyes. Como la típica cancioncilla que se te mete en la cabeza y no puedes para de tararear. Es como la brisa de verano, esa que templa el alma. 
Es como tu comida favorita un día que no quieres saber nada. Como la cocaína, el sexo y el alcohol todos metidos en una botella. Es como los andares de una estrella de Hollywood. Es como, joder, es como la enfermedad y la cura al mismo tiempo. Es como los ojos de Megan Fox y la voz de Morgan Freeman. Como una canción de los Rolling o una sonrisa sin miedo a nada. 
Es... es especial. ¿Entiendes?
Es como "te necesito conmigo".
Es jodidamente perfecta.
Como la rima de un soneto.



viernes, 14 de febrero de 2014

Tu sonrisa.

Todavía no sé que cara pones cuando te enfadas o cuando pierdes algo. Tampoco sé cuanto echas de menos tu cama este año. No tengo ni idea de si prefieres los pares o los impares o pese a todo aún no he descubierto que canción escuchas cuando te dejas llevar, ni que es lo que pasa por tu cabeza cuando después de muchas copas acabas por ser completamente tú.
Todavía no sé los decibelios de tu risa. Ni como bailas, ni como corres cuando estás a punto de perder o encontrar algo. No conozco el tacto exacto de tus manos, ni tu cara al despertar. Tampoco he visto como te pesan los ojos cuando estás al borde de abandonarte a los sueños. Ni tu pelo despeinado, ni tu nariz arrugada, ni como encoges los pies si tienes frío.
Tampoco sé si prefieres el lado derecho de la cama o si tendríamos que pelearnos a cosquillas por el izquierdo. No sé si alguna vez perdiste un tren, un avión o simplemente las llaves de casa. Tampoco sé por qué criterio ordenas o desordenas tu armario.
Aún no te he visto asomarte a una ventana y hacer bonita cualquier calle, ni retar a alguien. No sé como reaccionarías a mis manías tontas. Ni a mis tropezones, miradas homicidas o carcajadas sin sentido.
Ni cual es tu bebida favorita, ni que número de pié calzas, ni si eres supersticiosa. No te he visto andar en calcetines por casa, ni ponerte mi camisa para desayunar...
Pero sé que tu sonrisa esta haciendo que piense en todas estas cosas sin ni siquiera hacerlas.


miércoles, 12 de febrero de 2014

Eres mía...

No quiero una chica normal, NO PIDO UN PROTOTIPO...
Quiero a alguien que no me asegure el futuro, que cada día lo viva como el primero, que no se vaya la ilusión como cuando un niño pequeño se queda sin su chocolatina... no quiero un capricho.
Quiero que huela mi perfume y le salga una sonrisa, que para ella sea único.
No quiero regalos, quiero esos DETALLES que llenen más que cualquier cosa.
Que cada vez que me duerma mi cama huela a ella. No busco una chica perfecta ni que me soporte siempre, quiero que me diga todo lo que piensa sin miedo a nada.
Quiero noches locas, días en los que escaparnos los dos solos sin que importe lo que suceda.
Quiero vivir un sueño, nuestro sueño. Quiero saber que te tengo ahí en los momentos difíciles, que solo me diga te quiero cuando lo sienta, que vea su sonrisa al verme llegar.
Quiero tener algo por lo que luchar, algo por lo que alegrarme, algo por lo que llorar, una excusa para hincharme a helados y donuts.
En definitiva, no quiero llegar a la meta, no busco el final.


Solo quiero pensar y decir:  Es... especial, única. ¿Entiendes? Es como "Te necesito conmigo"...


domingo, 12 de enero de 2014

Se acabó.

Ya está, se acabó. Me rindo.
Si ése fuese nuestro destino estaríamos juntos.
Ahora pensaba en la primera vez que estuvimos en aquél restaurante griego de la esquina,
tenía una gran pizarra que ponía "Ya servimos sopa" y yo le solté un gran rollo sobre
los obstáculos que el dueño tuvo que tener que superar para lograr el sueño de toda
su vida... servir sopa, y entonces... cuando terminé, ella no dijo nada durante unos
segundos y luego como en un suspiro lo exhaló, casi como para sí misma... "Te quiero..." y quedó ahí en el aire.
Era la primera vez que lo decía y yo no quería ni responder, sólo quería volver a oírlo.
Eso fue 2 semanas después de conocernos, sólo tardó dos semanas en
enamorarse de mi...
¿Ahora? Ahora no me ama.

jueves, 9 de enero de 2014

Domingo.

¿Estás de coña? Me encantan los domingos, vivo para los domingos.
Toda la familia se reúne, mamá cocina paella, papá se pone la bufanda, todos vemos el partido.
Sí, me vuelven loco y sí, fui negativo.
Tú no lo sabías pero es cierto, sólo que antes no sabía apreciarlo, ni apreciarte a ti.
Perdí todo eso, la fastidié, pero tú también la fastidiaste y podemos recuperarlo,
vamos a recuperarlo, todo va a ir mejor ahora, yo soy mejor ahora y espero que tú también.
El mundo te romperá el corazón de todas las formas imaginables, eso está garantizado y yo no puedo explicarlo, como tampoco la locura que llevo dentro y la que llevan los demás pero...
¿Sabéis qué? El domingo vuelve a ser mi día preferido.
Pienso en todo lo que han hecho por mi y creo que soy un tío muy afortunado.